Ayuda para la movilidad: andadores para ancianos

Envejecer implica que, en mayor o menor grado, las dificultades para desplazarse vayan aumentando progresivamente, lo que complica la movilidad y la realización de las tareas cotidianas. Y no se trata de un asunto menor: la funcionalidad del sistema locomotor es esencial para el bienestar físico, pero también emocional, de las personas mayores. Poder mantener la libertad de movimiento y continuar con la rutina sin obstáculos resulta muy beneficioso para la salud. Ante estas complicaciones para moverse, existen diversos recursos que pueden compensar nuestras limitaciones, entre los que destacan, para favorecer la movilidad, los andadores para personas mayores.

La relevancia de la movilidad en la tercera edad
La pérdida de movilidad conlleva una disminución de la capacidad para realizar, sin inconvenientes, las actividades diarias. Este hecho puede ocasionar consecuencias muy negativas para el bienestar de la persona mayor afectada. Si la falta de movimiento, o el aumento de las limitaciones físicas, representa una traba para cubrir sus necesidades (básicas o secundarias), pueden surgir problemas de gran importancia.

La dificultad para desplazarse de manera adecuada y con cierto nivel de autonomía puede desembocar en un estilo de vida sedentario, muy perjudicial para la salud de la persona mayor. Abandonar la actividad física (adaptada a las posibilidades individuales) y adoptar el sedentarismo afecta tanto al estado emocional —incrementando el riesgo de padecer trastornos como la depresión— como al estado físico.

¿Qué opciones existen para superar la falta de movilidad?
Como se ha mencionado, con el paso de los años aumentan las limitaciones físicas y estas pueden afectar directamente a la movilidad (con todas sus consecuencias negativas). Frente a este escenario, existen varias alternativas para contrarrestar los efectos perjudiciales de la falta de movilidad y fomentar un cierto grado de autonomía y capacidad para desplazarse con libertad.

Por ejemplo, los andadores para personas mayores son un instrumento muy sencillo y, a la vez, extremadamente útil para aportar seguridad y estabilidad a los mayores, además de facilitar e incrementar su libertad de movimiento con total confianza.

Andadores para ancianos: desplazarse con seguridad
Los beneficios de los andadores, diseñados específicamente para mejorar la movilidad de personas mayores con problemas en el aparato locomotor, son numerosos. La tranquilidad de poder moverse con más seguridad (gracias al apoyo del andador) resulta clave tanto para las familias como para la persona que lo utiliza.

Además, mediante el uso del andador, la sensación de autonomía y realización personal que experimenta la persona mayor contribuye a un envejecimiento de mayor calidad. Comprobar que, pese a las limitaciones físicas, es posible seguir con las actividades diarias con relativa normalidad, tiene un impacto muy positivo en el estado de ánimo.

Los andadores más recomendables para personas mayores
Existen muchas opciones y modelos distintos (con características variadas) de andadores para ancianos. Según las necesidades y limitaciones de cada persona, unos serán más adecuados que otros. A continuación, una lista con algunas de las mejores alternativas para compensar los problemas de movilidad:

  • Andador con frenos: proporciona mayor estabilidad gracias a los frenos situados en las empuñaduras, permitiendo a la persona mayor tener un control total de manera sencilla.
  • Andador para movilidad reducida: ofrece comodidad y calidad, con acabados resistentes que aportan seguridad gracias a materiales de alta gama.
  • Andador con asiento: pensado para mayor confort; incluye un asiento para que los adultos mayores puedan descansar en cualquier momento o lugar.
  • Andador básico: accesorio que reúne todas las prestaciones necesarias para convertirse en un apoyo esencial para mayores con movilidad limitada.

Scroll al inicio