¿Cuál es la nómina de una empleada de hogar?

Puede suceder que, por distintas razones (como la edad o una dolencia), una persona requiera atención, y cuando no existe la posibilidad de que un familiar asuma su cuidado, la única alternativa es acudir a un tercero, es decir, a un/a asistente o cuidador/a. Como muchos saben, un cuidador es quien se encarga de brindar apoyo a la persona y de atender las tareas domésticas, realizando todas las labores necesarias, como preparar la comida, lavar, planchar, hacer las compras, entre otras.

Según las necesidades de cada caso, se puede optar por diversos tipos de contratación, que abarcan desde un cuidador a jornada completa hasta uno a media jornada, incluyendo también la opción de un cuidador interno.

Sea cual sea la modalidad elegida, es imprescindible formalizar el contrato, tanto para evitar posibles sanciones como para poder acceder a beneficios o deducciones fiscales. A continuación, veamos en detalle qué debes conocer sobre la nómina de una trabajadora del hogar.

¿Es obligatorio entregar la nómina a la empleada del hogar?

Sí, para poder percibir ingresos de forma legal, la nómina es un requisito obligatorio y se aplica a todas las modalidades de contratación de las trabajadoras del hogar: contratos indefinidos, empleadas internas, externas, temporales por horas, etc. En este documento debe figurar toda la información acordada en el contrato laboral. Además, es recomendable entregarlo cada mes al/a la cuidador/a para evitar malentendidos a futuro.

Por qué incluir a una empleada del hogar en nómina es la mejor alternativa

La principal razón por la que tener a una empleada del hogar en nómina es la opción más adecuada es que no hacerlo constituye una infracción.

Las familias o empleadores son quienes tienen la obligación de registrar a la cuidadora en la Seguridad Social, y existen otras cuatro razones importantes para hacerlo:

Evitarás sanciones
Como ya comentamos, utilizar los servicios de una empleada doméstica sin contrato es ilegal. La multa económica que puede imponerse puede llegar hasta los 15.000 €.

Resulta más económico
Aunque pueda parecer lo contrario, contratar legalmente a una empleada del hogar supone un coste menor que hacerlo de manera irregular. Una cuidadora sin asegurar suele cobrar tarifas más elevadas por hora, de modo que no existe ningún beneficio real en no darle de alta. Además, muchas comunidades ofrecen deducciones fiscales a las familias que tienen contratada y asegurada a una trabajadora doméstica.

Acceso a atención sanitaria
La asistencia médica es fundamental en caso de accidente o cualquier problema de salud. Gracias a la cobertura sanitaria obligatoria, la cuidadora podrá desempeñar sus funciones con mayor tranquilidad y atender de forma más segura a nuestro familiar.

Es la opción más justa y moral
No hace falta insistir: no es ético aprovecharse del esfuerzo de una trabajadora a la que se le niegan sus derechos. El trabajo que realizan implica un desgaste físico y emocional significativo, y deben desarrollarlo bajo condiciones dignas y reguladas.


Todo lo que debes saber sobre la nómina de una empleada del hogar

A la hora de elaborar una nómina, es muy recomendable recurrir a un especialista, quien podrá explicarnos detalladamente no solo cómo confeccionarla, sino también cómo interpretarla. Desde Wayalia te detallamos la estructura paso a paso.

Lo primero es completar correctamente los datos personales de la trabajadora y del empleador. Si no disponemos del número de inscripción en la Seguridad Social o la empleada no cuenta con un número de afiliación, podemos gestionarlo en cualquier oficina de la Seguridad Social o realizar el trámite por internet.

En el apartado de retribución deben figurar los siguientes elementos:

  • Salario base de la empleada del hogar: cuyo importe no puede ser inferior al Salario Mínimo Interprofesional vigente.
  • Retribución en especie (alojamiento, manutención…).
  • Pagas extraordinarias.

La determinación de las bases de cotización suele ser la parte más técnica. A continuación te explicamos sus componentes:

  • Contingencias comunes: se calculan sobre las percepciones salariales, excluyendo horas extra y conceptos no salariales. Son las bajas por enfermedad o accidente no laboral, incapacidad permanente, absoluta o gran invalidez.
  • Contingencias profesionales: se determinan de forma similar a las comunes, pero incluyendo las horas extraordinarias.

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